El año comenzó con un hostigamiento bastante intenso hacia la FAPA Giner de los Ríos, a quien estamos asociados, por parte de la Comunidad de Madrid, que les privó de su sede, desalojándoles a finales de verano. Además se vertieron acusaciones muy graves desde la CAM contra la FAPA, que se probaron completamente falsas. Finalmente también se retiró la subvención para el programa de Primeros del Cole que venían realizando un buen número de colegios Públicos asociados, con el consiguiente perjuicio para padres y madres usuarios de este servicio.
Un hecho importante, que ha marcado el curso, ha sido la elección de Representantes al Consejo Escolar. Por primera vez desde hace mucho tiempo se presentó una madre, Mª del Mar Espada, al margen de la APA, reivindicando la jornada continua; si bien, la persona más votada fue Francisco Carrascal, que se presentaba por esta Asociación, esta madre quedó en 2ª posición, obteniendo plaza en el Consejo Escolar. En sí la noticia no nos pareció mala; veíamos como positivo una mayor pluralidad en el seno del Consejo, donde podía trabajar otra parte de los padres y madres no asociados a la APA. Sí nos llamó la atención lo que la movilización por algún tema concreto es capaz de congregar, más allá del trabajo que desarrolla la APA o el propio Consejo Escolar en su día a día...
Luego a lo largo de los Consejos Escolares el ambiente se ha ido enturbiando, fundamentalmente a causa del intento por parte de esta madre, pero sobre todo por la dirección del centro, que ha hecho bandera de esta reivindicación de iniciar el procedimiento para un cambio de horario en la jornada lectiva. La valoración es que hemos invertido, desde los Consejos, y al margen de ellos, demasiadas energías en este tema.
El objetivo, expresado en nuestra PGA, de organizar el derecho a intervenir en el control y gestión del centro y participar en la planificación general de la enseñanza, supervisando el cumplimiento de ésta y exigiendo a quien corresponda el mayor nivel de calidad posible y la garantía de su mantenimiento, se ha visto sometido al tema del cambio de horario en la jornada lectiva.
Fruto de todo esto, la relación entre miembros del APA, claustro de profesores y equipo directivo del centro, no ha sido tan fluida y constante como nos hubiera gustado.
De hecho, durante este curso no se ha continuado con las reuniones APA -Dirección del centro, que el pasado año ayudaron a conocerse mejor y a proponer iniciativas conjuntas. Será un aspecto a retomar en el futuro.
El último asunto que cabe destacar es la movilización que se llevó a cabo en torno a la prueba de sexto. Algunos padres y madres que no estaban de acuerdo con la misma, sobre todo por la utilización posterior que de ella se hace, clasificando a los colegios según la puntuación obtenida, decidieron objetar la prueba e informar de ello al resto de padres y madres. La dirección, sin entender la legitima postura de los objetores, manteniéndose al margen de este asunto (pues nada tenía que ver ella), decidió, unilateralmente, retirar los carteles informativos de la APA al respecto, expuestos en un lugar reservado en exclusividad a la misma. Este hecho motivó una moción reprobatoria por parte de los miembros del Consejo de la APA en el Consejo Escolar de fecha 25 de mayo, que no salió aprobada. Allí los miembros del Consejo pertenecientes a la APA tuvieron que oír todo tipo de valoraciones personales en torno a la representatividad, la toma de decisiones y la propia participación de la APA en el colegio, que se valoraba como escasa, por parte de la presidenta del Consejo. En la justificación para retirar los carteles de los espacios de la APA, la presidenta del Consejo reconoció que había hablado con otras madres en el patio y que le habían dicho que esa decisión no era de Asamblea, en vista de lo cual, interpretando libremente los Estatutos de esta Asociación, había decidido retirarlos. Ante este hecho poco más se puede decir; lo que antes nos resultaba grave ahora nos resulta gravísimo, en ese intento por controlar las decisiones de la APA.
Sigue siendo necesario profundizar el conocimiento mutuo y el intercambio de información y puntos de vista entre APA - claustro de profesores - equipo directivo del centro, y viceversa.
No obstante este aspecto mejorable, se ha trabajado en coordinación para las actividades conjuntas propuestas (fiestas de Navidad, Carnavales, día del libro…)
Respecto al trabajo de las Comisiones del Consejo, los representantes de la APA han participado en 4 comisiones:
a) Convivencia, donde ha participado Raquel Hoyos; como objetivo se tenía dar a conocer el Reglamento de Régimen interno aprobado por el Consejo Escolar. En general al sector de padres no se le ha informado demasiado y creemos que el alumnado también lo desconoce. El Plan de acogida y bienvenida a alumnos nuevos no se ha podido poner en funcionamiento y queda como tarea pendiente para el próximo curso
b) Cultura, donde ha participado Francisco Carrascal, que ha estado coordinando las diferentes fiestas monográficas que se celebran en el colegio, con un éxito bastante notable.
c) Comedor, donde ha participado Ignacio Hurtado; se planteó la actividad “El hábito del mes” para reforzar normas de comportamiento y educación a la hora de comer. Se ha visto un cierto problema de falta de autoridad por parte del personal de comedores Blanco, así como poca implicación en el tiempo de recreo, por lo cual se llevaron a cabo unos cursos de formación del personal.
d) Economía, donde ha participado José Antonio García de Merlo; en esta comisión han tratado de ir adecuando los gastos a lo presupuestado.
Respecto a las líneas maestras, que a modo de planificación nos trazamos a comienzos del curso, vemos que hemos avanzado de manera desigual: seguimos soñando con pensar y diseñar, junto al resto de la comunidad educativa, el colegio que nos gustaría para nuestros hijos, desde la defensa y la lucha por una Educación Pública de calidad.
En la Comisión de mejora de instalaciones e infraestructuras, hemos tenido una buena noticia a finales de año; parece que ahora sí se va a llevar a cabo el ansiado gimnasio para el colegio. Durante este verano se acometerán las mejoras pendientes en los servicios (WC) del colegio. Sin embargo quedan pendientes la mejora de la pavimentación de los patios, la zona de juegos infantiles, la iluminación de las pistas deportivas, el arreglo de algunos elementos como canastas, papeleras..., construcción de más zonas cubiertas para poder acoger a todo el alumnado en los días de lluvia.
Las semanas monográficas han quedado en el cajón y habrá que retomarlas al año que viene; es destacable los esfuerzos en el área musical, con varios conciertos promovidos desde la APA y el departamento de música, con participación de ex alumnos el último día de clase. También ha habido un gran impulso a la biblioteca por parte de Ana Cabanes y un grupo de madres, en unión del profesor Javier Ruiz, que han estado promoviendo el conocimiento, uso y mejora de la biblioteca. La creación de la mascota LILIANA, por votación popular, y el éxito de la actividad del Día del Libro, promovido desde la Biblioteca, muestra la gran participación lograda. En cuanto al área deportiva, este año tampoco se celebraron miniolimpiadas internas, pero se participó con fuerza en las actividades de fin de año: Carrera Popular de Carabanchel y Miniolimpiadas del barrio de Comillas.
La Comisión de fiestas, que surgió también de cara al fin de curso, preparó y atendió el bar durante las exhibiciones de judo, gimnasia rítmica y durante la fiesta del día 19 de junio, además de contratar y coordinar todas las atracciones que se ofrecieron. Su labor ha sido muy importante para el éxito de estos eventos.
La comisión de comunicación a través de la web ha funcionado muy bien; se ha logrado una página dinámica y actualizada donde se puede encontrar mucha y muy variada información. Ahora sólo falta que los padres y madres acudan a ella y la miren con regularidad.
Nuestra visión trata de trabajar para constituir una auténtica comunidad educativa que proporcione al alumnado una formación humana integral. Vamos a seguir haciendo propuestas de trabajo conjunto al claustro y a la dirección del centro para ir logrando entre todos que el CEIP Perú sea un colegio público de referencia en Carabanchel, con la mejor calidad educativa posible y con una convivencia ejemplar desde el respeto a la multiculturalidad que tenemos presente en el colegio.